Mapa mental de Conceptos Fundamentales

Para realizar el mapa mental que ordenase los conceptos adquiridos en la asignatura Conceptos fundamentales en didáctica de lenguas extranjeras hemos utilizado la herramienta digital C-Map Tools. Es un programa gratuito para estudiantes e instituciones educativas que permite realizar mapas mentales de forma muy libre y, además, que además se pueden personalizar mediante los formatos. En comparación con otras herramientas para crear mapas mentales, como podría ser X-Mind, creo que C-Map Tools permite mucha más combinación de flechas y nodos, mientras que los mapas mentales realizados con otros programas deben seguir un estilo más rígido. Como inconveniente, creo que C-Map Tools debería incorporar algún sistema para poder controlar el formato de la página y, de este modo, tener más presente cuál será el resultado final una vez el mapa esté impreso. Debo decir, sin embargo, que me ha gustado mucho este programa y creo que lo utilizaré cuando tenga que realizar otros mapas mentales.

En mi grupo, integrado por Diego Gaete, Alfredo López y yo, Laura Acosta, hemos situado en el centro del mapa como idea de partida el concepto de la Competencia comunicativa, formulado por Hymes en el año 1971. Creo que este concepto es clave para la idea de lengua que tengo y que quiero enseñar a mis futuros alumnos: la lengua como herramienta para comunicarnos, así los alumnos no deberán conocer solo la lengua, sino también la habilidad para usarla de forma que sea formalmente posible, real, apropiada y factible. Este concepto es desarrollado por el mismo autor en el modelo de análisis sociolingüístico del discurso S.P.E.A.K.I.N.G.: en este modelo Hymes analiza todos los factores que entran en juego en la interacción lingüística. Así, la S se refiere al escenario (scene), la P a los participantes (participants), la E a la finalidad (end), la A a los actos de habla (speech acts), la K a la clave (key), la I a instrumentos (instrumentalities), la N a la normas (nomrs) y la G al género (genre). Tanto el concepto central del mapa mental como la formulación de este concepto están en el mismo tono de amarillo.

En un color amarillo más claro se pueden ver otros modelos que siguen una aproximación a la lengua similar. Entre ellos encontramos el concepto de sociolingüística, aportado por Labov a finales de los años 1970; el contexto de situación, de Firth en 1957; la idea de gramática sistemática funcional, de Halliday en 1975; el principio de cooperación e implicaturas, formulado por Grice en 1968; y la teoría de los actos de habla, de Austin en 1956. Todos estos conceptos surgen como reacción a las teorías de Chomsky, que también están un tono amarillo más claro. Para Chomsky las teorías lingüísticas se debía concentrar en caracterizar las habilidades abstractas que los hablantes tienen y que les permite producir frases gramaticalmente correctas. Es por ello que separó los conceptos de competencia y de actuación, para analizar solo lo que él considera la competencia y aislarla de la actuación, que no le interesa en sus estudios. Hymes, por tanto, recoge esta idea de competencia, para afirmar que las teorías lingüísticas no se pueden separar de la comunicación y la cultura.

Tras la formulación del concepto de competencia comunicativa surgen otras líneas que siguen esta idea, representadas en un color anarajado. Entre ellos, encontramos la reformulación de competencia comunicativa realizada por Canale y Swain en 1985. Estos autores afirman que la competencia comunicativa está formada por cuatro competencias, a saber: la competencia gramatical, la competencia discursiva, la competencia estratégica y la competencia sociolingüística. Por otro lado, Widdowson, en 1976, presenta la distinción entre use, el hablante sabe utilizar las normas lingüísticas para conseguir una comunicación efectiva, y usage, el hablante conoce las normas lingüísticas. Finalmente, Bachman, en 1990, presenta el concepto de habilidad lingüística comunicativa, desglosado en la competencia lingüística, la competencia estratégica y el conocimiento del mundo del hablante.

La formulación del concepto de competencia comunicativa por Hymes y las teorías lingüísticas relacionadas que ya he comentado tienen repercusiones en la enseñanza de lenguas extranjeras, que en el mapa mental está representado en color verde pistacho. Al cambiar la idea de qué es lengua, también cambia la percepción de qué debemos enseñar y cómo debemos enseñarlo. Así, surge el enfoque comunicación de la enseñanza de lenguas. Este surge como reacción a los enfoques audiolinguales y como ampliación del enfoque nocional-funcional. El enfoque comunicativo hace una distinción entre el aprendizaje y la enseñanza. Lo que se considera que el alumno debe aprender se clasifica en cuatro tipo de competencias: competencia gramatical, competencia discursiva, competencia sociolingüística y competencia estratégica. La enseñanza, de nuevo desde el punto de vista del enfoque comunicativo, debe fomentar la reflexión sobre el proceso de aprendizaje y promover un aprendizaje comunicativo. Este enfoque, como se puede ver, centra la atención en el alumno, teniendo en cuenta sus necesidades de aprendizaje, el tipo de aprendizaje que realiza, su proceso y las expectativas que tiene. Además, se fomenta el aprendizaje autónomo. A partir del enfoque comunicativo, aparece el enfoque por tareas, en el que los alumnos, de nuevo centro del aprendizaje, aprenden a través de una tarea final en la que tienen que utilizar los conocimientos lingüísticos que se les han ido introduciendo a través de una serie de tareas posibilitadoras. Por tanto, los alumnos realizan un aprendizaje en el que adquieren los conocimientos lingüísticos con una finalidad clara y en un uso concreto de la lengua. Los conceptos clave del enfoque por tareas son la atención a la forma, la construcción de hipótesis por parte de los alumnos y la interacción entre los alumnos para la construcción conjunta del conocimiento.

Desde un punto de vista más institucional, representado en color azul en el mapa mental, la enseñanza de lenguas referida al concepto de comunicación (de Widdowson) tuvo sus consecuencias en el planteamiento del Proyecto del Consejo de Europa referido a la didáctica de las lenguas. En ese momento se planteó el Threshold level (para inglés como lengua extranjera) y su análogo para el español: el nivel Umbral, realizado por Slagter en 1978. Como se puede ver en el mapa mental, el Proyecto del Consejo de Europa referido a la didáctica de las lenguas, partía de los siguientes principios: aprender a aprender, funciones lingüísticas, expresión escrita, trabajar con textos, competencia sociocultural y patrones de intercambio oral. Todos estos principios, después, se recogieron en el Marco Común Europeo de Referencia para la las lenguas (MCER, 1991), que define tres niveles comunes para todas las lenguas extranjeras: A, B y C. El MCER clasifica, además, las destrezas o habilidades lingüísticas en 8 tipos: de expresión, de recepción, de interacción y de mediación, cada una de ellas oral y escrita. El MCER define currículos para cada una de las lenguas, en español toma la forma del Plan Curricular del Instituto Cervantes. El enfoque que sigue el MCER está basado en la acción y define dos tipos de competencias: las competencias generales (conocimiento declarativo, conocimiento procedimental, conocimiento existencial y aprender a aprender) y las competencias comunicativas (competencia lingüística, competencia sociolingüística y competencia pragmática).

Leave a Reply